Tomás de Torquemada: Mi vida pasada en Belgrado como hijo de una madre bruta

TorquemadaWapen Recuperado

Foto (detalle): Wikipedia / Barsex

Para saber lo que precedió a esta historia, véase: Tomás De Torquemada: Ternura bruta
El artículo original fue publicado en Neerlandés, el 21 de mayo de 2019.
Traducción: Martien Verstraaten. Corrección: Elena Solís

 

La inhumanidad y el terror de Tomás de Torquemada durante su reinado como el primer Gran Inquisidor español, ya nombrado como ternura bruta, no cayó del cielo. Ninguna lluvia o tormenta eléctrica inesperada que preciarse de ser la fuente. Cada evento de cualquier importancia, a nivel micro o macrocósmico, tiene una fuente, más de una vez, un kármico (Cerminara 1970). Teniendo en cuenta las ciencias de la naturaleza, el presente es una consecuencia positiva o negativa del pasado, al igual que el futuro es una consecuencia del presente: materialmente, mentalmente, espiritualmente.

 

INTRODUCCIÓN

Sin la invención de la rueda es difícil imaginar el ‘troncomóvil’ de Pedro y Betty Picapiedra, y mucho menos el antiguo bólido de Fórmula I de Ayrton Senna, o un ostentoso reloj de pulsera Breitling de un mafioso bancario de Goldman Sachs. Sin la obra del filósofo griego Aristóteles, el filósofo árabe-español Averroes no habría podido iniciar la Ilustración y se le habría conocido como un padre espiritual de Europa. Es exactamente lo mismo con las malas prácticas de Tomás de Torquemada, que en el horror pueden rivalizar históricamente con las «bendiciones» de los nacionalsocialistas alemanes. El comportamiento de De Torquemada también tiene una fuente, es una consecuencia de su actuación o no actuación en el pasado, en una o más encarnaciones.

La historia se muestra a sí misma, tanto individual como colectivamente, a través de patrones kármicos que la subyacen en gran medida (Cerminara 1970). La Segunda Guerra Mundial, se basó, en una parte no sin importancia, de la experiencia alemana del Tratado de Versalles que se experimentaba como un dictado de Versalles. Y también la elección de Al Qaeda para la destrucción de las torres gemelas megalómanas en 9/11 no se puede ver de forma aislada de la experimentada arrogancia estadounidense y el desprecio por todo lo que no pertenecía al ideario estadounidense, «El sueño americano». Experimentada arrogancia y desprecio, que también se sintió fuera del Islam, durante décadas en América del Sur, al menos políticamente.

Para contar vidas y milagros de reencarnación de De Torquemada, el discurso kármico con todos sus tentáculos, viajamos paranormalmente al antiguo Belgrado en el Danubio. La escena de la acción es: «la Salita de estar».

Los paralelismos entre la vida del Gran Inquisidor De Torquemada en España y los acontecimientos durante la vida anterior de esta entidad como hijo de una madre bruta en Belgrado son, como se verá, inconfundibles.

Importantes paralelos y relaciones kármicas entre las dos encarnaciones serán interpretados o comentados mediante notas insertadas del texto principal, como en esta nota de ejemplo.

 

LA SALITA DE ESTAR – ACTO I

La primera imagen extrasensorial que recibo automáticamente cuando me sintonizo con la encarnación, la vida anterior a la vida del Gran Inquisidor Tomás De Torquemada, es una salita de estar en Belgrado en el siglo XIII, que es el escenario del terror físico y psicológico y de las maquinaciones maquiavélicas. El drama psicológico Retorno al hogar del ganador del Premio Nobel de literatura británico, el dramaturgo Harold Pinter (1930-2008), podría haber servido de modelo en términos de tensiones interpersonales.

Incluso antes de comenzar la regresión real, ya dejo que la entidad, la encarnación anterior de De Torquemada como niño serbio ya de seis años completos, hable, como una introducción de lo que está por venir. En un marco paranormal, una canalización espiritual, la entidad informa:

Vivimos en una casa de mala muerte en Belgrado, mamá y yo. La mesa de madera está justo en el centro de la salita de estar donde se lleva a cabo la vida cotidiana. Hemos conocido tiempos mejores, mucho mejor. Mamá que desprecia la pobreza, tiene una lengua viperina, y se da a todos los diablos diariamente mientras camina alrededor de la mesa donde estoy sentado. Entiendo que todo es culpa de un noble con buenos contactos en la corte serbia, un marqués, mi padrastro. Recientemente la repudió después de que mamá estaba con otro hombre, algo que ver con amor y una cama.

Cuando mamá camina alrededor de la mesa y me pasa por detrás, me pongo muy ansioso. Como si sus palabras fueran dagas afiladas, apuñaladas en mi espalda. Me siento indefenso y tengo escalofríos. Solamente cuando madre ha llegado frente a mí después de dar una vuelta, puedo respirar de nuevo. La mesa está entonces entre ella y yo, y me siento menos ansioso. Es horrible cuando ella pasa nuevamente detrás de mi espalda. Ella sabe que eso me parece terrible y, por lo tanto, aminora la marcha cada vez por un momento cuando pasa por detrás.

Para ella, soy el marqués, mi padrastro, que la expulsó de su vida. Toda crueldad que siente por él, me la echa en cara a mí. Mi espalda estrecha está llena de las peores maldiciones que se podrían echar a alguien. ¿Por qué este destino me afecta? me pregunto, ¿por qué me merezco esto, a mí Stanislav, por qué mamá me trata de esta manera? ¿Por qué otros niños? en realidad conozco muy pocos niños, ¿tienen una madre mucho mejor? Quiero una madre amable y tierna, pero eso no es posible porque simplemente no es el caso. Un día tomaré una decisión: intentar ganarme su afecto, o luchar cuando sea mayor, para protegerme contra los arrebatos de cólera de mamá, sus caprichos y su crueldad.

 

EL MOVIMIENTO OSCILATORIO DEL PÉNDULO

La encarnación del joven Stanislav en el que se clava un puñal en la espalda y cargarlo con crueldades psicológicas, debe considerarse uno de los «capítulos» de una serie de sus vidas pasadas que forman parte de un movimiento de péndulo. El alma dentro la entidad de Stanislav, el precursor de De Torquemada, ha estado ocupado durante siglos con los pares de la crueldad contra la ternura y el poder contra la impotencia: un tema central a lo largo de una serie de sus encarnaciones. La balanza de una encarnación puede, por ejemplo, inclinarse a favor de usar poder sin restricciones, por lo que la entidad en una de sus encarnaciones posteriores es completamente impotente, impotente en un sentido material o inmaterial, o en un sentido físico o mental. Y la impotencia quiere ser compensada en una próxima vida mediante el ejercicio del poder.

El movimiento oscilatorio del péndulo no es eterno. Cuando el mecanismo de un reloj de péndulo no necesita más activación mediante levantar el peso en una cuerda o enrollar un resorte, el péndulo finalmente se detiene. Como resultado de muchos ejercicios, la energía se ha calmado substancialmente, el alma ha aprendido la lección kármica en esta área de la vida, y puede desarrollarse más en otras áreas. La ventaja de dolor como profesor de la vida, y de experiencias kármicas, es, que después de muchos movimientos del “reloj” interno, la entidad se convierte en un maestro de temas aparentemente diametralmente opuestos, como: pobreza versus riqueza, salud versus enfermedad, o poder versus impotencia. Una vez que la entidad ha dominado el dilema, puede como experto en este ámbito, ayudar a otros que se encuentran en la misma etapa de desarrollo.

 

LA SALITA DE ESTAR – ACTO II

En una sesión paranormal posterior, una canalización, De Torquemada, que se muestra como Stanislav, informa lo siguiente:

«Estoy sentada a la mesa, mamá camina nuevamente de un lado a otro detrás de mi espalda. No puedo evitarlo, no consigo su afecto, ya no quiero ser una víctima, quiero pelear, pelearé con mamá. Eso es lo que quiero hacer. Como Stanislav, me defenderé, pagarle ahora o más tarde con la misma moneda, aunque será mi muerte, al menos la muerte de mis sentimientos, del niño que busca una madre tierna. Algún día sé, cómo me imagino, cómo atraparla, cómo humillarla, conocer las debilidades de mamá.»

Imagen cinematográfica extrasensorial y escenario de los acontecimientos
A través de la canalización se puede ver una primera imagen cinematográfica de los eventos en la Salita de estar.

Hoy vuelve a haber una tensión infernal en la Salita de estar, mamá habla de su tema favorito agresivamente, y humilla a Stanislav de una manera horrible. Es como si todo en la Salita de estar estuviera congelado, rocas congeladas, la silla sobre la que se sienta el niño, la mesa, el mantel, el cuenco, el plato. El niño está emocionalmente más muerto que vivo. Para sobrevivir, solo queda un pensamiento. No importa lo joven que sea, debe atacar a su madre, la única forma de detener sus acciones tóxicas. Stanislav ataca, y desde lo más profundo de su ser, recurre a técnicas que aprendió en encarnaciones anteriores cuando se le otorgó un gran poder sobre los demás.

Stanislav se endereza, se pone derecho, y abre la boca. Aparentemente decidido pero lleno de fuerza unida, abre, sin importar cuán joven sea, un bombardeo de acusaciones sobre su madre. Pretende ser el marqués, se imagina que se pone sus botas marrones, y achaca a la madre de los malos hábitos como lo haría el marqués. A pesar de su juventud, él sabe cómo encontrar las palabras adecuadas para intimidar a la madre. La madre se asusta de sus palabras, incluso quiere atacarlo, pero se refrena, no se atreve.

A partir de ese momento, Stanislav ya no es solo una víctima. Una lucha horrible entre los dos surgirá a lo largo de los años, en la que el papel de víctima y agresor se alternará, tanto interna como externamente y entre ellos.

La naturaleza sadomasoquista de Torquemada como gran inquisidor español tuvo su origen tanto en las experiencias con su madre cruel en Belgrado como en una predisposición sadomasoquista innata debida a vidas pasadas anteriores. Las torturas sádicas que ordenó como Gran Inquisidor – pero también su experiencia de masoquismo entrelazado con algolagnia personal, como consecuencia de la falta de afecto que buscaba tan desesperadamente – proporcionan a través de análisis de sus vidas pasadas una visión más clara del “por qué” de estos actos atroces (Véase: Tomás de Torquemada: Ternura bruta).

Para obtener una imagen más detallada de los eventos, los episodios en la Salita de estar, invito al espíritu de De Torquemada a retroceder, a regresar en detalle a través de una regresión post mortem al origen de su vida cruel como Torquemada. Enviamos a Stanislav al momento en que siente por primera vez el veneno de su madre cuando era niño, después de haber sido desterrado y abandonado por su padrastro, el marqués.

Imagen cinematográfica extrasensorial y escenario de los acontecimientos
Incluso antes de que Stanislav pueda contestar, recibo una imagen cinematográfica en mi pantalla extrasensorial: un niño pequeño y delicado que se encuentra en un salón elegante rodeado de lujo oriental.

Stanislav se siente relajado y algo ausente, un rasgo característico soñador, sin saber qué cambios importantes le esperan. En algún lugar de una de las partes de la gran sala, un salón muy lujoso, se ha retirado del mundo acostado en un cojín suave que es más grande que él. La decoración tiene influencias orientales, telas elegantes y pequeñas alfombras persas, ropa colorida y ricamente decorada, jarras brillantes, cuencos y también joyas, coberturas de cabeza bordadas en oro, hermosos sombreros de todas clases y medidas. Como un pequeño príncipe en la habitación inmensamente grande para él, está acogido en el tocador de la madre, que es pagado por el marqués, su padrastro.

M: Tomás de Torquemada, retroceda en el tiempo y explore en detalle la vida del joven Stanislav. Voy a dar tutoría a Stanislav, hablarle de tú. Ve al momento en que Stanislav es humillado por su madre por primera vez, y maltratado mentalmente. Cuento hasta tres y les digo a tres qué impresiones surgen. Experimenta el ambiente, la temperatura, el olor, el sonido o el silencio. Uno, dos, tres…

M: Diga lo que experimenta, lo que ve, oye o huele, y especialmente lo que siente.

Stanislav: Me siento horrible, ansioso, me marea. El marqués deja en claro que tenemos que pirárselas, porque eso es lo que quiere decir. Mamá y el marqués están en una pelea, tienen un altercado. Pero hay más cosas, siento una tensión insoportable que me, madre, el marqués, nosotros, rodean. La tensión me marea mucho, como si ya no fuera el «yo», como si algo o alguien de un reino lejano fuera de la tierra me estuviera bombardeando con flechas venenosas extrañas. Pierdo a mi padrastro, a quien poco a poco empecé a considerar como padre, pero también pierdo la casa agradable donde vivo con todas las alfombras suaves.

M: Antes tenéis que pirarse, ver qué color tiene el salón y absorbe ese color, puede ser la última vez que puedas hacerlo.

Stanislav: El salón es principalmente de color amarillo, en realidad, colores amarillo dorado, alternados con tonos de naranja. Es hermoso.

M: Absorbe los colores ahora mismo, para que sientas más y más Stanislav.

M: Siente ahora cómo es tener que dejar el salón, dejar tu vida de colores amarillos dorados.

Stanislav: Es terrible. Tengo frío como el agua de invierno en el Danubio. El calor amarillo dorado en el que pude revolcarme todos los días se ha ido. Mamá que veo gesticular desde un gran cojín en el salón, mi lugar habitual, me molesta ahora diariamente. Vivo, de un día para otro, en un pequeño vivienda y mamá me trata como si yo fuera el marqués, su enemigo.

M: Siente lo que es ser tratado como enemigo por tu madre por primera vez, ser despreciado, humillado.

Stanislav: Mamá se levantó de la mesa donde estoy sentada, y comienza a caminar alrededor de ella. Ella grita como una loca, echa espuma por la boca, me insulta y despotrica contra me como si fuera el marqués, sus grandes ojos relampagueaban de ira. No sé qué hacer, como carga miles de kilos sobre mis hombros, y como si sus palabras aplastaran mis cerebros, y yo muero. Pero muy extraño, a veces, el dolor y la tristeza parecen transformarse por un momento en una especie de sentimiento placentero, no sé porque ni por qué, pero no quiero dolor ni tristeza.

M: Stanislav, imagina que te llevo a las orillas del Danubio. Juntos estamos en el Danubio. Tenemos tiempo neblinoso, pero puedes ver el lado opuesto del río. Imagínese que en la niebla del Danubio, se puede ver a sí mismo sentado en la mesa en casa. También ves que tu madre camina alrededor de la mesa y la oyes hablar. Di lo que ves y oyes.

Stanislav: Sí, me veo y oigo a mamá. Pero ahora es diferente. Veo y siento que mamá en realidad está sosteniendo un monólogo, que no me habla en primera instancia, sino a sí misma y al Marqués. Ahora que veo esto, tengo menos miedo y eso reduce la presión sobre mi cabeza y mis hombros.

M: ¿La naturaleza del niño que ve en la mesa al otro lado del Danubio, es la misma que antes?

Stanislav: Sí, creo que hay una diferencia.

M: ¿Cuál es la diferencia?

Stanislav: Veo que el niño entiende que su madre lo intercambia con el marqués durante sus monólogos. Sin embargo, el niño que se intercambia con el marqués también se comportará como si fuera el marqués.

M: Ah, continúa.

Stanislav: Debido a que el niño comienza a comportarse como el marqués, la madre también comienza a verlo cada vez más como el marqués.

M: Para la madre, el niño, sin importar lo joven que fuera, sirvió como chivo expiatorio, una oportunidad para poder identificarse patológicamente con el marqués. Ambos se alimentaron en el drama familiar.

Stanislav: Si, es así.

M: Dejamos que el Danubio fluya más lejos y volvemos a la Salita de estar con la mesa de madera. Cuento hasta tres, y estás sentado a la mesa otra vez. Siente si algo ha cambiado en tu experiencia de realidad y perspectiva mundana. Uno, dos, tres…

Todavía puedo sentir la presión en la cabeza y los hombros, pero es diferente. En este momento experimento mamá más como madre y menos amenazadora, pero sus erupciones siguen siendo volcánicas y continúan asustándome.

Miles de informes de regresión sobre vidas pasadas muestran que el origen de una dolencia o trastorno en última instancia se puede rastrear, si se busca lo suficiente, en las experiencias de la persona misma. Stanislav también parece, incluso como niño, provocar consciente o inconscientemente, reacciones de su madre serbia, que por cierto no la exculpa de sus infamias.

Durante una regresión un hombre experimenta a una vida pasada ser un verdugo que a sí mismo fue secretamente asesinado. Inicialmente, él no entiende por qué, solo ha cumplido con su deber como verdugo, su trabajo. Sin ninguna compasión, sin cualquier conmiseración, ha matado a los convictos, su trabajo. El verdugo no había usado una palabra falsa. Sin embargo, la expresión de indiferencia en su rostro decía toda, y no era apreciada por algunos conciudadanos. Esta indiferencia, anotando alto en el espectro del mal, se volvió fatal para él, como resultado de lo cual fue asesinado por los conciudadanos.

Durante una regresión que realicé con una joven, resultó que fue asesinada por su padre en una vida pasada. Con él en la vida pasada, que tenía un conflicto grave y de larga duración. Una vez, él le había dado un golpe. Ella no le había devuelto físicamente el golpe, pero con sus ojos lo humilló hasta las profundidades de su ser, despreciado, degradado, reducido a cero como ser humano. El hombre había estado fuera de sí, y la había estrangulado por lo que tuvo que cerrar los ojos definitivamente. Ningún hombre o mujer puede quitar la vida de otra persona. Sin embargo, la hija había ‘pecado’ a menudo con los ojos, durante muchas encarnaciones, hasta que la ‘insensata’ providencia la detuvo. No la culpa, sino el origen del asesinato, había sido localizada dentro de la entidad.

Durante una regresión a su vida actual, una adolescente experimenta que tiene un conflicto emocional con su madre durante su primera infancia. Su madre la castiga porque regularmente coquetea como un adulto con su padre. Ella sigue siendo una niña durante los incidentes, sin embargo, cuando era niña adopta el truco de un adulto inteligente, como una cortesana de una de sus vidas pasadas. Su padre piensa que es gracioso. A la madre, que intuitivamente siente la dudosa energía de su hija, no le gusta y la reprende. La niña, ahora adolescente, nunca ha olvidado la reprimenda, le ha causado una profunda impresión, es una re-estimulación, una reactivación, de una de sus vidas pasadas como una cortesana mala.

 

LA SALITA DE ESTAR – ACTO III

Una vez más, la Salita de estar es, como una obra de dos o tres actos de Harold Pinter, el lugar de la acción.

Imagen cinematográfica extrasensorial y escenario de los acontecimientos
Incluso antes de que Stanislav pueda contestar, recibo nuevamente una imagen cinematográfica en mi pantalla extrasensorial: Un niño con hombros subidos de estrés, y listo para luchar.

Stanislav es unos años mayor en la imagen que percibo como médium. La madre lo ha destrozado regularmente, ha preferido su frustración cargada de agresión en él, y no semanalmente, si no diariamente. El niño Stanislav, un masoquista, pero también un sádico predispuesto, se presta para el papel de víctima. En lo profundo ‘viven’ inconscientemente recuerdos sadomasoquistas, emociones que provienen de otras vidas pasadas, provienen de tiempos anteriores a su vida como Stanislav en Belgrado.

Como resultado, se deja usar como un niño, en realidad abusando, casi no puede hacer nada más, no sabe nada más, como si todavía fuera un tímido súbdito de un faraón femenino en el pasado lejano, un galeote atlántica mirando a la muerte, o un tipo funcionario sumiso en la corte durante una encarnación dentro de una de las dinastías chinas.

El joven Stanislav, a quien su madre le ha dado cada vez más el papel de marqués, y quien lo ha adoptado, intenta con el lado más combativo y dominante de su personaje, su inteligencia aguda derivar de una encarnación dominante como gobernante, para defenderse. La ternura que está buscando es difícil de encontrar, y no importa cuán paradójico sea, siempre siente ese extraño placer, la emoción erótica en su cabeza en la profundidad escondida (Bolz 2001), cuando la madre le hace sufrir por su comportamiento dominante.

La vida del sadomasoquista De Torquemada se puede rastrear en gran medida a las experiencias de su vida pasada en Belgrado. Durante la sesión de clarividencia anterior con De Torquemada, una canalización espiritual, descrito en «Tomás de Torquemada: Ternura bruta», leemos:

“Cuando De Torquemada mira hacia adentro, sabe que debe haber habido un momento en el que estaba buscando algo que debía parecer amor, pero que inmenso dolor era su parte. Con duros golpes, su búsqueda de lo mejor en el universo debe haber sido aplastada. Casi todos los días, año tras año, a la vista de “los miserables” de la tierra, hombres y mujeres que él mismo ha condenado y castigado, se encuentra en una lucha interior, sin saber a qué sentimientos silenciosos e ocultos debe dar prioridad: el dolor, la tristeza o el placer sensual como formas de venganza sublimada y sustituida.

El Torquemada puede tomar una decisión, atrapado como está en su propia telaraña psicopática. El resultado, sin embargo, es que él como un trastorno de comportamiento patológico, continúa repitiéndose y, a su vez, abraza el dolor, la tristeza y el placer hasta su muerte. Las condenas y el horroroso sufrimiento que causa, sirve, por extraño que pueda parecer, como un bálsamo por sus heridas internas.”

M: Stanislav, en seguida muévete en el tiempo otra vez. Tienes algunos años más de edad en el número tres, y estás una vez más cerca de tu madre. Uno, dos, tres… diga lo que ve, oye o siente.

Stanislav: Siento dolor, tengo la espalda y el cuello rígidos y me siento en una silla dura en la mesa. La madre está de pie frente a mí, al otro lado de la mesa, algo a mi izquierda.

M: ¿Qué pasó, qué te hace tener la espalda y el cuello rígidos?

Stanislav: Estoy triste, me siento muy mal. Quiero morir y también quiero que mamá esté muerta, pero no quiero morir y tampoco quiero que mamá esté muerta. Quiero y debo defenderme de mamá, de lo contrario me matará con sus flechas venenosas.

Ella destruye todo en mí. Ayer dije que entiendo a mi padrastro, el marqués, que entiendo que él quiere otra vida. De esa manera, con comentarios sutiles, trato de detener los ataques de mamá sobre mí. Mas mi camino no funciona, mamá se está volviendo más agresiva, más horriblemente.

M: ¿De qué, más específicamente, tienes la espalda rígida y torticolis?

Stanislav: Tengo que estar en guardia, siempre veo lo que hace mamá, cómo se ven sus ojos. Y sobre todo, cuando ella camina detrás de mí cuando estoy sentado en la mesa. Tengo miedo de que ella me mate un día. Su odio hacia mí es horrible, mientras que yo no la odio. Creo que por eso tengo la espalda y el cuello rígidos. Me siento como una estatua de piedra en la silla de la mesa.

M: Stanislav, acepta sencillamente la sensación de ser una estatua de piedra, hazla aún más fuerte. Siente cada vez más claro cómo sería ser una estatua de piedra.

Stanislav: Sí, hace frío, me siento solo, no puedo moverme y depende del clima y del viento. Es como si estuviera encerrado en una estatua de piedra que está afuera. Como si hubiera sido encarcelado por alguien o algo por castigo en una estatua de piedra. Me siento como un prisionero, es como si no pudiera respirar. Sin aliento, es exactamente lo que siento cuando mamá enfurece contra mí.

Por supuesto, hombres de carne y hueso nunca estuvieron encerrados en realidad en estatuas de piedra. Sin embargo, a través de ciertos rituales mágicos en épocas anteriores, como por encantamientos, ahora lo llamaríamos lavado de cerebro o adoctrinamiento fundamentalista, las almas de los difuntos experimentaron, como sabemos por regresiones, que su espíritu estaba encerrado por períodos tarde o temprano en objetos o edificios (fijación), a veces también en animales (totemismo) o en personas (obsesiones).

Como resultado, además de personas como los zombis haitianos (Davis 1986), los objetos o las casas también pueden ser ‘hechizados’, con lo cual se evitan los objetos con carga mágica y nadie quiere vivir en una llamada casa o castillo hechizado.

Muy similar al sentimiento de estar encerrado, es la experiencia de las almas de los difuntos de, por ejemplo, los católicos, evangélicos o musulmanes de creencia o doctrina estricta. Después del lavado de cerebro del tipo de adoctrinamiento teológico de larga duración, y debido a la supuesta autoconciencia del pecado, la gente ya no podía salir del infierno de creación propia.

Como resultado, a veces era necesario esperar cientos de años (terrenales), ‘la prisión de creación propia’, antes de poder encarnar nuevamente en la tierra o viajar más lejos a la luz universal como un destino de vacaciones cósmicos para recuperar. La renovada visión de los fallecidos o la mano amiga de un espíritu iluminado a veces solo rompió la cerradura de la puerta de la prisión después de siglos, que separaba el infierno de su propia vida interior y conciencia saludable.

Al dejar sus propias ideas rígidas, el alma del difunto podría finalmente liberarse: ¡la puerta del supuesto infierno, por cierto, resultó no estar cerrada durante siglos!

Los pensamientos parasitarios de origen externos (TenDam 2013), como las obsesiones, las pseudo-obsesiones y otras uniones astrales negativas, pueden impedirnos por mucho tiempo encontrar nuestro propio camino hacia el desarrollo personal dentro de una vida y dentro del viaje total en el tiempo eterno.

M: A través de los ataques verbales de tu madre, una estatua de piedra en ti, una experiencia de una vida pasada antes de Stanislav, de vuelta a la vida. Imaginas si pudieras derrumbar o desmoronar la estatua. Después de todo, la estatua ha estado a la intemperie durante siglos. Una gran patada a la estatua puede ser el impulso final para destruirla en mil pedazos, y liberarte.

Imaginas que estás de nuevo en la estatua de piedra, la estatua que está en algún lugar afuera y a la intemperie. Vas a liberarte de una manera inteligente y única de estar encerrado.

Stanislav: Lo siento, lo siento bien, la estatua es tan rígida como mi propio cuerpo. Sí, quiero salir de eso, imagine que hay tormenta y está granizado como a veces en el Danubio, y pequeñas piedras que caen sobre la estatua. Debido la tormenta y la lluvia de mil pequeñas piedras duras, la estatua tiembla y cae en miles de pedazos que ahora yacen en el suelo como una montañita.

M: Muy bien.

Stanislav: Salgo de los restos de lo que era la estatua y camino por la colina en la que estaba la estatua. Ahora puedo respirar mejor, y la tensión en la espalda y el cuello parece haber desaparecido.

M: La magia del pasado está rota. Estacionamos esa vida sin entrar en ella, y enfocamos nuestra atención nuevamente en tu vida como Stanislav.

M: Estás de vuelta en la salita de estar, sentado en la silla, la única silla visible en la salita en este momento. Siente de nuevo que mamá tiene los ojos puestos en ti y quiere lastimarte.

Stanislav: Tengo que llorar mucho, y no puedo hacerse de mamá. Ya no puedo comer, ni siquiera los pocos que tenemos. No tengo hambre, no por días, sino por semanas, meses. He perdido mucho peso, y mamá me culpa por eso. Ella dice que me parezco mucho a mi padre a quien no conozco, un idiota flaco, un hombre feo con quien me concibió durante una noche de embriaguez. Su nombre era Damir. Cuando mamá está enfadada y muy mala, me llama Damir o dice: «Eres exactamente como Damir». A veces soy Damir para ella, a veces el Marqués, pero nunca Stanislav. Mamá no es una madre. Mamá me trata como un perro callejero, un marginado, tengo que endurecer los sentimientos, ya no tengo que sentir nada.

Su madre en su odio y enojo patológico, cría sin saberlo, a su hijo como un monstruo insensible. Un día, los frutos kármicos amargos serán arrancados, en la vida de Stanislav y su madre, o en encarnaciones posteriores, tal vez siglos más tarde, en calidad de Gran Inquisidor De Torquemada e la aparentemente fría reina española de Castilla y León, Isabel la Católica.

La historia nos enseña cómo los jóvenes, a menudo desde la infancia, pueden ser mejor endurecidos y despojados criminalmente de sus sentimientos.

Durante la formación despiadada del temido SS, la Schutzstaffel alemán, cada recluta tenía que criar y entrenar a un perro él mismo. Para eliminar el último sentimiento sobrando del recluta, el llamado endurecer, su propio perro tenía que ser fusilado cuando terminase su formación como oficial de la SS. Una forma muy efectiva de convertir a las personas en monstruos patológicos.

Históricamente, desde una fecha más reciente están los entrenamientos, en realidad adoctrinamientos emocionalmente, de niños pequeños hasta niños muy pequeños soldados por armados rebeldes y gubernamentales. Foco de incendio en abundancia: Ruanda, Congo, Sudán, Somalia, Uganda, pero también en sudamericana, Colombia. Niños que han sido sistemáticamente entrenados y emocionalmente endurecidos para matar a sus propios parientes y otros aldeanos y luego jugar un partido de fútbol con una cabeza decapitada.

Muy recientemente, por supuesto, están las malformaciones metódicas en educación y desarrollo que IS / ISIS logró en los jihadistas y sus hijos. Después de un entrenamiento bárbaro en el que el sentimiento se subordinó al adoctrinamiento político-religioso, la decapitación con un cuchillo jihad se convirtió en un pedazo de pastel.

M: Stanislav, en un momento rebobinaremos nuevamente la película y encontraremos uno de los episodios más terribles que experimentas con tu madre.

 

LA SALITA DE ESTAR – ACTO IV

Una vez más la salita de estar es el escenario de la vida pasada de Tomás de Torquemada que conocemos como Stanislav.

Imagen cinematográfica extrasensorial y escenario de los acontecimientos
Incluso antes de que Stanislav pueda contestar, recibo una imagen cinematográfica explicativa en mi pantalla extrasensorial: El niño tiene que comer a través de un embudo en su garganta.

Stanislav sigue buscando el calor y cariño de la madre, una búsqueda casi sin esperanza, parece. Sin embargo, para protegerse contra los ataques de su madre, logró lo contrario. Su madre experimenta cada vez más la estrategia de defensa psicológica del inteligente Stanislav como intimidante, de modo que la ira y la agresión ha hecho hervir la sangre. Por lo tanto, ambos están condenados a una guerra interpersonal que tendrá importantes consecuencias. Las consecuencias no se limitarán a la vida en Belgrado, sino que cruzaran los límites de la muerte y, como se verá, se extienden para una encarnación conjunta, para ambas vidas en la España del siglo XV.

M: Stanislav, ahora rebobinamos la película de tu vida. En el número tres te encuentras en el episodio más terrible que experimentaste con tu madre. Uno, dos, tres…

Stanislav: Estoy en batalla feroz con mamá, una guerra dialéctica terrible, como casi todos los días. Una pelea que tiene lugar en nuestras cabezas, o de hecho, en el sentido, al menos en mi estómago. Por eso no puedo comer. Mi cerebro aparentemente decidió no tener más hambre, incluso tener una aversión a la comida. De esa manera castigaré a mamá por todo dolor y sufrimiento que siento. Aunque cada día me estoy volviendo más delgada por no comer, la huelga de hambre es mi arma.

M: Ajá, sí.

Stanislav: Me siento en la mesa, pero no como de costumbre en el lado corto de la mesa, que está en la dirección longitudinal de la salita, de modo que la pequeña ventana está detrás de mí. Durante la cena siempre tengo que sentarme en el lado largo de la mesa, la ventana está a mi izquierda. No sé por qué, mamá lo quiere así. Mamá nunca comparte la comida conmigo, está en algún lugar de la salita de manera distante y fría, vigilando si estoy comiendo. Parece que soy un objeto, un bastardo, un objeto que consiste por el juego del destino, en carne, sangre y huesos. Que terrible vivir, qué terrible vivir aquí, qué terrible que mamá sea mi madre.

M: Ajá, ¿mamá acepta tu negativa?

Stanislav: Hoy es terrible, si me niego a comer su comida nuevamente, mamá realmente va al ataque. La madre está detrás de mí, tira mi cabeza hacia atrás como un animal sacrificado cortando la garganta, coloca violentamente un embudo por mi garganta y presiona la comida de mi plato a través del embudo. Ella me fuerza a comer. Casi me asfixio, toda la parte superior de mi cuerpo se levanta, siento arcadas, tengo que vomitar.

Mamá vuelve a poner el vómito en el embudo, tengo que comer, tengo que hacerlo, tengo que comer de ella. También hay sangre en el vómito. Me duele mucho la garganta. No quiero comer, ¡y no comeré!

M: Ajá, ¿Puedes ganar la batalla?

Stanislav: Mamá decide que voy a comer, mamá de nuevo coloca el vómito con sangre a través del embudo y luego me tapa la nariz: tengo que tragar, no puedo evitarlo. Como resultado, la suciedad entra en mi estómago, pero de nuevo siento arcadas y tengo que vomitar. Mamá no es tan inteligente como yo, pero muy listo. Por lo tanto, ella coloca pocas cantidades de vómito a través del embudo hacia mi garganta, y luego me da algo de tiempo para recuperar el aliento. Es una lucha desigual entre mamá y yo, el destino o la providencia lo quería. Tengo el cerebro, madre el poder. Puedo herirla con inteligencia, mamá puede castigarme, físicamente y haciéndome sentir que no soy nadie.

M: Continua.

Stanislav: Tan pronto como recupero el aliento, el embudo entra de nuevo en la garganta dolorida y mamá me alimenta nuevamente con vómito y sangre. Soy un prisionero, un esclavo, odio a esta mujer, una madre a la que me encantaría amar. Debido a su estrategia de alimentar pequeñas cantidades de vómito con sangre, mi estómago se está acostumbrando a algunos alimentos. Mamá ha eliminada así el arma con la que estoy luchando contra ella, la huelga de hambre.

El embudo era un instrumento de presión por su madre que lo obligaba a comer y también le impedía hablar. Mamá temía las palabras de su hijo bastardo. De Torquemada sufría de un bloqueo emocional en el área de la garganta, que se cerraba con la tensión, el estrés y especialmente con la ansiedad. Como resultado, tenía una voz suave. Es muy notable, sin incluir hombres susurrantes como Bin Laden, por un tirano de su calibre. El embudo en Belgrado debe considerarse como una de las principales causas del bloqueo de la garganta de De Torquemada en España. El embudo y la comida, más específicamente el área de la garganta, se convirtieron en símbolos de poder e impotencia. En «Tomás de Torquemada: Ternura bruta» leemos:

“Estar más cerca de cinco o seis metres del acusado no está permitido. En otras palabras, tal cosa es físicamente casi imposible durante su vida entera. Esto se debe a que su garganta por una causa desconocida se cierra aún más de lo normal. El Torquemada parece tener un bloqueo emocional en el área de la garganta, especialmente en las cuerdas vocales, que como vemos data de los sucesos horribles en vidas pasadas. Cuanto más se encuentra a la inmediata proximidad de una persona, especialmente un sospechoso, más se cierra su garganta, con lo cual hablar es complicado. Prefiere orquestar el sufrimiento que inflige a los demás, a sus víctimas, escribiendo desde detrás de su mesa.

Ser capaz de hablar fácilmente y con franqueza como un común de los mortales, no se le concede. La necesidad diaria de usar palabras como Gran Inquisidor durante los procesos, por lo tanto, proviene de su garganta como el sonido de un electrolarynx, el aparato mecánico para hablar, que conocemos en el presente para los pacientes después de la extirpación quirúrgica de la laringe y las cuerdas vocales: el sonido metálico, robótico y algo forzado.

Las causas subyacentes al bloqueo, las experiencias dolorosas de origen agresivo que fueron psicológicamente amenazantes en un pasado lejano, causan que sus frases habladas se construyan como las paredes de albañilería de una bóveda de cañón en un calabozo medieval: las emociones del permafrost. Por lo tanto, deja los interrogatorios durante el procedimiento lo más posible al asistente del inquisidor y más tarde a los asistentes-inquisidores que le han sido enviados desde Roma. El Torquemada como Gran Inquisidor es el arquitecto a cargo, asistido por inquisidores, interrogadores, asistentes, especialistas del potro, inventores de Garrucha y especialistas en “submarino medieval”, históricamente mejor conocido como tormento del agua o cura de agua.”

M: Stanislav, ¿permites que mamá te quite el arma?

Stanislav: ¡No!

M: ¿Cómo impediste que mamá te quitara el arma?

Stanislav: He reemplazado el arma de la huelga de hambre con el don de saber cómo combatir a mamá con palabras.

Imagen cinematográfica extrasensorial y escenario de los acontecimientos
Incluso antes de que Stanislav pueda contestar, recibo una imagen cinematográfica explicativa en mi pantalla extrasensorial: Un adolescente tratando de aplastar a su madre con inteligencia.

M: Ve a un momento en que uses tu nueva arma, y dile dónde estás y cómo te sientes.

Stanislav: Estoy en la salita de estar y me inclino hacia adelante en el respaldo de la silla cerca de la mesa, y miro a mamá a los ojos observantemente. Me encuentro en el lado corto de la mesa, opuesto al lado donde he estado sentado durante años. Es el lado de la mesa que solo está reservado para mamá y su silla que está en su habitación la mayor parte del tiempo. Mamá está molesta porque estoy cruzando su protocolo autoritario, pero ya no tiene la fuerza física para impedir que tome un lugar prohibido, para imponerme sus sanciones.

Mientras miro a mamá de manera penetrante, me dirijo a ella con unas pocas oraciones bien elegidas, con la esperanza de atacarla violentamente y entristecer su alma profundamente. Una vez que he tomado el lugar prohibido en la mesa, tiro los balos, y en tono despectivo, dejo en claro que un hombre está buscando más que un cuerpo anatómicamente hermoso, que, como resulta, puede marchitarse rápidamente, que un hombre busca una mujer que sea confiable y no solo buscando lujo, que un hombre también busca una mujer con cerebro privilegiado, que el marqués tenía razón al repudiarse de ella, que él, Stanislav, hubiera hecho exactamente lo mismo.

Mamá está furiosa cuando vuelvo a decir palabras así, pero ahora con más convicción que hace unos años, como niña. Ella siente que lo digo en serio, que tal vez lo que digo es la verdad. Mamá no puede manejarme físicamente, y ciertamente no mentalmente. El embudo pertenece al pasado. Ahora como pequeñas porciones por mi propia voluntad, después de todo, tengo una nueva arma para resistir la agresión y la crueldad de mamá al negarme a toda costa aceptarme como hijo. La nueva arma, una inteligencia aguda y lenguaje, funciona muy bien. Sin embargo, la madre también ha descubierto una nueva arma con la que está tratando de pelear conmigo.

M: Ajá, claro Stanislav. Rebobinaremos en un momento en la que tu madre hace entrar su nueva arma.

 

LA SALITA DE ESTAR – ACTO V

Stanislav: Incluso ahora, nosotros, mamá y yo, estamos en la salita de estar, y estoy escribiendo en la mesa. De repente, mamá está detrás de mí, se inclina sobre mí para ver lo que estoy escribiendo y presiona su parte superior del cuerpo contra mí.

«¡Siento sus pechos!»

Es una sensación extraña y también aterradora, no son los pechos de mamá como madre, sino de mamá como mujer. Como si mamá estuviera secretamente tratando de seducirme o ganarme. Es erótico, de ella y tal vez para mí también. Pero soy su hijo, y estoy buscando una madre desde mi infancia, una madre que, por cierto, nunca existió y existe.

M: Continúa.

Stanislav: Noté que mamá era menos agresiva en las últimas semanas. No entendí el cambio gradual, me rompí la cabeza y me pregunté si mamá estaba enferma.

M: ¿Cómo reaccionas ante el toque secreto de tu madre?

Stanislav: Qué debo decir, no le haré saber lo que siento. Pero estoy un poco emocionada, una mujer se acerca a mí como hombre por primera vez, y al mismo tiempo, petrificado al susto, continúo escribiendo en la mesa, como si nada hubiera pasado. Tal vez porque no respondo, mamá se libera lenta e imperceptiblemente de mi cuerpo, como si el contacto no hubiera tenido lugar.

El toque fue apabullado, en el interior ensordecedor sin sonido, físicamente presente, si no fuera por el hecho de que la persona equivocada, mamá, fue la mujer que me tocó eróticamente como hombre.

M: Rebobinaremos la película de tu vida en un momento de confrontación erótica con tu madre.

Stanislav: ¡Mamá me beso! Por lo menos, tratando de besarme, de repente y de forma totalmente inesperada. Paso por la mesa hasta la puerta para salir de la salita, y mamá me sigue desapercibidamente. Sin estar preparado, ella me beso torpemente, en parte en la mejilla derecha, en parte en mi boca. Me niego a beber de este cáliz erótico que mamá me ofrece de nuevo. No confío en mamá y sus trucos, y el instinto de conservación es más fuerte que el hombre sexual que hay en mí.

Rechazo instintivamente a mamá con mis manos, firmemente, es casi una pelea física. Cojo sus ambos brazos por las muñecas y mediante una oscilación del péndulo la empujo a un lado.

Mamá está furiosa, se pone pálida, es rechazada nuevamente, como el marqués la rechazó en el pasado, y su juego de poder conmigo falló.

M: Imaginariamente, te llevaré de nuevo a las orillas del Danubio. Al otro lado del río se puede ver en la niebla levantada la escena de la madre besándote de repente cuando ella pasa por la salita. Vea por qué tu madre hace eso. Diga lo que ves y sientes, y lo qué sabes interiormente.

Stanislav: Debido a que no responde al fallido beso de mamá, su plan original se desmorona. El plan era atraparlo en sus redes, hacerlo dependiente de los avances sexuales, y luego rechazarlo como un eunuco y humillarlo.

M: Claramente Stanislav. Desde el Danubio volvemos a la realidad en la Salita. Inmediatamente después del tercer puesto, rebobino la película de la vida hacia el futuro. Las tensiones entre tú y tu madre han aumentado, ella te rechaza como un eunuco y te humilla.

Imagen cinematográfica extrasensorial y escenario de los acontecimientos
Inclusa ahora, antes de que Stanislav pueda contestar, recibo una imagen cinematográfica en mi pantalla extrasensorial: El adulto Stanislav está parado frente a la puerta abierta de la Salita de estar que da acceso al mundo exterior en el que su madre no tiene influencia alguna.

M: En la cuenta tres eres mayor y las tensiones con tu madre han aumentado. Uno, dos, tres… dime.

Stanislav: Ya durante meses, mamá ha utilizado su nueva arma para contestar a mis ataques mentales a ella. Por su puesto, mamá está familiarizado en detalle de mi cuerpo, y aprovecha la gran incertidumbre que tengo sobre mi cuerpo, mis hombros estrechos, mis piernas delgadas y mis órganos reproductores no demasiado grandes y pálidos.

M: Ajá.

Stanislav: Con y sin palabras, ella me ha dejado sentir durante meses que no soy un hombre de verdad, que siempre seré una niño inmaduro como un eunuco sin testículos, que no soy una persona potente y no ha nascido por el acto sexual. Mamá me menosprecia, me humilla y todo lo que busco, una madre que me quiere, finalmente desaparece en el abismo. Para mamá, a su vez, soy el marqués, mi padre biológico, Damir, el idiota, un bastardo, un niño con pequeños testículos, un eunuco, pero nunca su hijo Stanislav.

M: Ah, lo entiendo, continuar Stanislav.

Stanislav: Estoy de pie contra la pared que da acceso al pequeño espacio en nuestra casa donde se prepara la comida. Mamá se me acerca y, por un capricho, presiona su boca con agresividad contra la mía, sabiendo que ese me parece con desaprobación, incluso más horrible que un embudo en mi garganta. Una vez más, me asusta de una mujer que me besa y que es mi madre, y con fuerza la rechazo el ataque.

Belgrado – España. El arma de la madre, el abuso de la sexualidad, que sirve para dañar el honor de su hijo Stanislav y matar a su ego, tendrá tanto «efecto» (Ten Dam 2013) como consecuencias kármicas (Cerminara 1970) varios siglos después. La madre e el hijo en Belgrado se reencuentran en el siglo XV, pero luego como la reina Isabel la Católica y el gran inquisidor Tomás de Torquemada. La Salita se convierte en el confesionario donde se celebran los diálogos. Por diversas razones, ambos excomulgan la sexualidad y se encuentran “religiosamente” en la fundación de la Inquisición española.

La sexualidad, como el niño en Belgrado ha experimentado, da placer y dolor, y puede envenenar a una persona. En la encarnación española como De Torquemada, la sexualidad se combatirá con capa y espada. Isabel la Católica, que luchará toda la vida con sentimientos sexuales ambivalentes, sadomasoquismo latente, lo ayudará con eso. Quién más que Isabel, la mujer que fue su madre hace siglos en Belgrado, puede entenderlo mejor. Finalmente, su alma tiene algo que compensar por De Torquemada, que todavía carga al niño gravemente herido de Belgrado.

Una vez más mamá ha sido rechazada, agarra un cuchillo y se me acerca. Con un palo rechazo el ataque del cuchillo, y la miro penetrantemente. Luego camino hacia la puerta para darle la espalda para siempre. Mamá sabe que es la última vez que me ve y pierde el conocimiento. También sé que nunca volveré a ver mamá, y mientras se me saltan las lágrimas acelero mi paso.

M: Stanislav, rebobino la película hasta el fin de tu vida.

Stanislav: Me acuesto en una cama de paja vieja en una habitación pequeña, no más que un tugurio. La sangre sale de mi boca y tengo que vomitar violentamente. Mi estómago y especialmente el esófago se rompen y arden como el fuego. Mi cuerpo se consumió por una enfermedad. Durante mucho tiempo ya no puedo comer, estoy muy delgado. Tengo 37 años y el final está cerca. Nunca he visto a mamá, ni siquiera la quise ver. Por un corto tiempo viví con el Marqués, mi ex padrastro, pero no me fue bien. Me dejó estudiar, por lo que me hizo entender más sobre el mundo y las personas. Una mujer nunca forma parte de mi vida, ni siquiera una prostituta oriental. El único beso, en mitad y no en mitad de mi boca, vino de mamá, pero fue una experiencia horrible.

M: Stanislav, ¿cuál es el último pensamiento antes de morir?

Stanislav: Si es posible, ¡quero vengarme del mundo con creces!

M: Cuento hasta tres, y luego exhalas el último suspiro, uno, dos, tres…

Stanislav: Sí, este es el fin, a una velocidad vertiginosa, desaparezco en la oscuridad en mi camino hacia un destino desconocido.

M: Stanislav, buen viaje.

M: Tomás de Torquemada, esta fue su vida pasada como Stanislav, la encarnación que precedió a la vida como el infame y temido Gran Inquisidor de España, el dominico presbítero que también era la apasionada confesor de Isabel la Católica, la reina de España que era su madre brutal en Belgrado en una de sus encarnaciones anteriores.

 

 

Véase también:
Isabel la Católica: Las confesiones sexuales de una reina española
Isabel la Católica: Mi vida pasada como monga promiscua

 

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NOTAS Y LITERATURA RECOMENDADA

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Cerminara G. (1991). Multiples Moradas : mas alla del tiempo y espacio. Madrid: Editorial Edaf.

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Fiore E. (1988). La posesión: liberandose de espíritus dañinos. Madrid: Editorial Edaf

Foucault M. (2017). Historia de la sexualidad. Madrid: Siglo XXI de España Editores

Freud S. (1919) Pegan en un niño. XVII. Buenos Aires: Amorrortu

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Freud, S. (2012). Tres ensayos sobre teoría sexual. Madrid: Alianza

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Lucas WB. Regression Therapy: The Handbook for Professionals. Two Volumes. [contains indications for obsessions]. Crest Park, CA: Deep Forest Press

Philips A. (1998). Una defensa del Masoquismo. Barcelona: Alba

Sacher-Masoch L. von. (2016). La Venus de las pieles. Madrid: Sexto Piso

TenDam H. (1998). Cura Profunda. A Metodologia Da Terapia De Vida Passada. São Paulo: Summus Editorial

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Verstraaten MJG. (2011). Ayrton Senna: Minha vida passada como monge tibetano (capítulo 4, en): As Borboletas não podem Tamarar e as Tâmaras não podem Borboletear. Genética de uma carreira interna & externa. Países Baixos / Antilhas Holandesas: Destinations SA – Inteligência Intuitiva. ISBN 978-90-812836-6-3 / NUR 762

Verstraaten MJG. (2017). Isabel la Católica: Las confesiones sexuales de una reina española. Periodismo Mediúmnico. https://bit.ly/2BSmAVm

Verstraaten MJG. (2017). Isabel la Católica: Mi vida pasada como monja promiscua. Periodismo Mediúmnico. https://bit.ly/2QgCRw7

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Woolger RJ. (1991). Otras vidas, otras identidades: Un psicoterapeuta Jungiano descubre las Vidas Pasadas. Madrid: Martinez Roca.

 

 

Actualización 08-08-2019

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© MARTIEN VERSTRAATEN
Vidente & médium holandés
Terapeuta de regresión a vidas pasadas
Ejerciendo la profesión desde 1985 (Países Bajos, País de Curazao, Brasil, España)

Periodista mediúmnico. Autor

Puestos ocupados:
Profesor de Artes Plásticas y Métodos Experimentales
HAN University of Applied Sciences,
Departamento de Artes Plásticas, Arnhem/Nimega, Países Bajos

Profesor de Artes Plásticas y Metodología Metafísica
NHL University of Applied Siences,
Departamento de Artes Plásticas, Leeuwarden/Groninga, Países Bajos

Profesor invitado en varios países

Miembro del Consejo del ‘Groninger Museum’, el prominente museo internacional de arte moderno, Groninga, Países Bajos
Miembro de la Junta Provincial de Cultura de Groninga, Groninga, Países Bajos
Miembro de la Junta Provincial de Avaluación de las Artes Plásticas, Países Bajos

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